PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN.

PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN PREGUNTA NÚMERO UNO - PREGUNTA NÚMERO DOS PREGUNTA NÚMERO TRES ¿Y LA PREGUNTA DE LA FOTO?

PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN.

En ésta sección de aparición mensual se formularán tres preguntas con sistema de respuestas múltiples con el fin de que Ud. pueda comprobar su grado de conocimiento como en un juego.

Y ya que estamos en eso de preguntar, ©sabe Ud. a que especies animales corresponden las pezuñas de la foto? Por favor note que ambas presentan cuatro dedos, aunque en los dos ejemplares uno de los dedos posteriores se ha caído. ©Pertenecen a las manos o a las patas de los animales? ©Son de ciervo, jabalí, cerdo doméstico, antílope, chivo u oveja?

©Una ayuda? Recuerde que muchas de las especies mencionadas pueden presentar pelaje claro, de manera que no se guíe por el color. Buena suerte.

PREGUNTA NÚMERO UNO.

Una huella de ciervo de bordes afilados y bien delimitados pertenece a:

Un ciervo adulto.

Una cierva adulta.

Un ciervo o cierva joven menor de un año y medio.

Un ciervo de 12 años.

Las pezuñas de los ciervos están constituidas por queratina, al igual que nuestras uñas. Éste material se desgasta con el tiempo, de manera que cuanto más viejo sea el animal, mas redondeados serán los bordes de la pisada, independientemente del sexo. Un borde redondeado es sinónimo de un animal adulto, aunque solamente por éste detalle es imposible determinar el sexo. La repuesta correcta es la tercera. La huella pertenece a un animal lo suficientemente joven como para presentar bordes nítidos, poca profundidad y ser proporcionalmente bastante más larga que ancha.

Al cumplir los dos años de vida los ciervos están casi desarrollados y las pezuñas han comenzado a gastarse, por lo que desde ese momento en adelante se hace más difícil formarse una idea del animal solamente por el contorno de la huella.

Sin embargo en ocasiones es posible determinar hasta el sexo de la presa, o por lo menos formarse una opinión con altas posibilidades de ser correcta. Para ello será necesario tomar en consideración: 1), el lugar dónde se encontró la huella, 2), la separación entre las huellas de las manos y las de las patas, 3), sí las patas imprimen la huella por encima de las de las manos, por fuera ó por dentro de las mismas, 4), la época del año en que se encontró la huella, 5), la profundidad de la misma y por último o 6), sí la misma aparece sola ó en compañía de otras. La importancia de cada uno de estos datos y el significado de cada uno de ellos con su explicación irá apareciendo en otras preguntas.

PREGUNTA NÚMERO DOS.

Durante la búsqueda de un trofeo, al momento de analizar una huella ¿qué es más importante?

Su longitud.

La profundidad de la misma.

Las características de sus bordes.

1 y 3.

Todo lo de arriba.

La repuesta correcta es la última; todo lo de arriba. Ya vimos cómo se comporta el borde externo de la pezuña con el tiempo, que al desgastarse pierde su contorno nítido, además de hacer que la huella resulte más corta.

Un trofeo es un animal adulto, y un animal de estas características ha alcanzado el peso máximo para la especie, imprimiendo huellas profundas y cortas. Además, ese mismo peso hace que los dedos anteriores se separen entre si por la presión que reciben, haciendo que la huella se ensanche.

Por lo tanto, cuanto más profunda, ancha y corta sea una huella, particularmente sí está sola, más probabilidad tiene de pertenecer a un macho, que durante la brama se tornan solitarios. Recuerde que los sementales son siempre más pesados que las hembras.

PREGUNTA NÚMERO TRES.

Ud. Se encuentra con un trofeo (ciervo, puma o jabalí) parado a 80 metros de distancia, dándole la grupa (cuarto trasero), pudiendo divisar solamente el mismo, el cuello y la cabeza. En ese caso, Ud. apuntará a:

A la unión del cuello con la cabeza.

A la altura media del cuello.

Al medio de la grupa y tres centímetros por encima de la raíz de la cola.

Indistintamente 1 ó 2.

Estamos hablando de un trofeo, de manera de que piense antes de contestar ó de oprimir el disparador. Una vez que lo haga, aún haciendo impacto dónde escogió hacerlo, no habrá vuelta atrás.

Piense que un disparo a la base del cráneo puede resultar alto, haciendo impacto en el calavera sobre el hueso occipital, con la consiguiente pérdida de la integridad de la cornamenta. Recuerde que un cráneo que tenga que ser "pegado" para medirlo no puede ser aceptado con tal fin.

Un disparo al medio del cuello es mortal, siempre y cuando seccione la médula espinal limpiamente. Pero, sí resulta ligeramente desviado y sólo afecta la masa muscular no pasa de ser una herida banal sin mayores consecuencias. Tanto los disparos a la base del cráneo, cómo aquellos al cuello deben de ser evitados cuando la apuesta es un galardón en la pared. Las posibilidades de marrar ó de destrozar el trofeo son grandes.

El disparo al centro de la grupa, haciendo impacto cinco centímetros por encima de la raíz de la cola es él más seguro de los tres y por lo tanto la repuesta correcta.

Sí el disparo es bien efectuado romperá la cadera y la porción terminal de la columna vertebral, produciendo una incapacidad motora absoluta, anclando al animal al lugar. Sí resulta alto terminará haciendo impacto en la base del cuello, con la probabilidad de romper la columna, y sí se desvía lateralmente puede destrozar parte de la cadera, para luego penetrar en la cavidad abdominal, llegando hasta los pulmones ó el corazón sí el proyectil es lo suficientemente duro para ello.

Aunque el animal pueda desplazarse unos metros, con una herida de ésta índole no llegará lejos, y es preferible tener que realizar un corto rastreo y efectuar eventualmente un segundo disparo de remate, a perder un animal mal herido en el cuello.

¿Y LA PREGUNTA DE LA FOTO?

Ah, y antes de despedirnos, le diré que las pezuñas de la foto corresponden, de izquierda a derecha, a las manos de una oveja de edad desconocida y a un ciervo colorado (cervus elaphus)de entre dos y tres años.

Estos dos animales conviven frecuentemente en más de un terreno, al igual que ocurre con el jabalí y los cerdos domésticos, aunque solamente en forma ocasional con los chivos.

Que le haya dicho que no se guíe por el color del pelo fue una trampa intencional para poner en evidencia hasta que punto Ud. duda de sus conocimientos. Piense cuantas incertidumbres le impondrá la Naturaleza cuando Ud. esté sólo en medio del campo parado frente a dos huellas y no sepa cual escoger por que simplemente ni siquiera sabe cuantos dedos presenta la especie que está siguiendo. O por que simplemente no se le ocurrió preguntar que otros animales abundan en la zona.

La mayor parte de los cazadores tendemos a asumir que la primer huella que encontramos con un formato similar al de la de nuestra presa pertenece a la misma, sin plantearnos siquiera sí la misma no puede haber sido dejada por otra especie. Éste error puede cometerse con facilidad ante la huella de caprinos, cérvidos, suidos y antílopes, ya que todos ellos presentan el mismo diseño básico.

Una buena forma de aprender a diferenciar huellas entre sí es consiguiendo pezuñas de los diferentes animales, y luego imprimiendo la huella sobre una superficie húmeda.


comparte esta página en: