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¿PUNTAS PESADAS O LIVIANAS?

##¿PUNTA PESADA O PUNTA LIVIANA?##

Texto por Daniel Stilmann.

Gráficos obtenidos del programa Quick Load.

Entre todos aquellos que empleamos armas de fuego con fines deportivos, por lo general los rifleros somos los que menos atención ponemos al tema del peso de los proyectiles. Esto se debe a que para el común de nosotros es la velocidad, y no el peso, o la construcción del proyectil, lo que realmente importa. El consenso es mucha velocidad, mucho Mágnum. Lo triste es que así es como se nos van los animales mal heridos.

Gráfico I.

Nuestra lógica parecería ser que al fin y al cabo una punta es una punta, y cuanto más rápido alcance el blanco, mejor. Por lo tanto no hay necesidad de andar devanándose los sesos con el asunto. Después de todo por una diferencia de dos gramos en el peso (si, de eso estamos hablando en la mayoría de las ocasiones), no debería existir tanta discrepancia en los resultados finales, particularmente sí pensamos que estamos lidiando con un animal de doscientos kilogramos, y que esa diferencia en el peso del proyectil representa solamente el 0.001% del peso corporal de la presa.

Por otro lado, los escopeteros, debido a la reducida potencia de su andanada, son los más sensibles a éste tema. Pregúnteles sí el peso de sus perdigones cuenta o no en lo que alcance se refiere. Para ellos el peso es una cuestión vital, y ya veremos por que. Y para los que gustan de las armas de puño las cosas son similares. El famoso poder de detención depende en gran medida, y entre otras cosas, del peso de lo que se arroja por la boca del cañón, aunque la construcción del proyectil es el factor directo más importante de toda la ecuación.

Pero, ¿Cuál es el concepto popular al respecto de todo esto? El mismo, groseramente simplificado, es que cuanto más pesado sea el proyectil menor será su alcance y su velocidad, y según la mayoría, la velocidad es lo que mata. Ésta creencia está tan arraigada, que erróneamente es la que sustenta y justifica el empleo de los cartuchos del tipo Mágnum.

No estoy con esto negando la utilidad de estos últimos, pero deseo recalcar que simplemente es necesario saber que el mayor provecho de estos hercúleos contenedores de pólvora se obtiene cuando las velocidades son algo más bajas y los pesos más elevados. Más adelante veremos el por que de esto.

La idea de que a mayor peso menor alcance no es errónea, al menos en los papeles, pero lo que ha cambiado es el contexto en el cual vio la luz el dicho, esto es en la época de piedra de la humanidad. En aquellos tiempos, en que los proyectiles eran propulsados por la más pura de las tracciones a sangre, los más livianos llegaban ostensiblemente más lejos, aunque claro está, eran los que menos daño hacían. Gracias a la pólvora y a la fórmula de la Energía del gran Alberto (Einstein), las cosas siguen iguales, pero las diferencias en cuanto a alcance se han acortado y mucho, y lo que es mejor, las cantidades de energía terminal han crecido notoriamente.

Lo que deseo dejar en claro es que, a mayor peso de la punta, y con menos carga de pólvora que la empleada con las puntas más livianas, mejores serán los resultados, y cuanto mayor sea la distancia de recorrido a la cual se lleve a cabo la prueba, más a favor de lo expresado.

Hablando siempre de distancias útiles de cacería, esto es dentro de los trescientos metros, uno puede afirmar sin temor a hacer el ridículo que un proyectil más pesado llega con más energía que otro más liviano, aunque se quede ligeramente “corto en distancia” con respecto al último de ellos. Y en la caza, lo que cuenta es exactamente eso; cuanta energía bruta podemos descargar sobre nuestro adversario, y no obtener un 3% más de alcance efectivo. De lo contrario basta con pegar una mirada al escenario africano. Los proyectiles de 400 grains (26 gramos) para arriba son el pan nuestro de cada día.

Como más del 90% de las presas de caza mayor del mundo se abaten con proyectiles cuyo diámetro ronda alrededor del calibre 7,62, también conocido como .308 ó .30 del sistema anglo sajón, (el rango de calibres útiles oscila entre el 6,5 milímetros ó .264, hasta el 8 milímetros ó .323, siendo el calibre .30 el central)

En estos calibres los pesos más empleados por las fábricas, siguiendo la demanda de los cazadores, son los que van desde los 150 y hasta los 180 grains ó 10 y 12 gramos respectivamente. Bien, es precisamente sobre esa diferencia de 30 grains ó de 2 gramos, y sus efectos terminales, que rondará nuestra charla.

Dicen que una foto vale más que mil palabras. A cambio de la foto le ofrezco un gráfico I, (insertado al comienzo del artículo ) realizado en base a cálculos matemáticos inobjetables. El mismo es sumamente convincente. Pierda unos segundos en estudiarlo.

En el se ha comparado la trayectoria de tres proyectiles de 125, 150 y 180 grains (8,33, 10 y 12 gramos respectivamente) de calibre 7,65, conocido como .303, aunque su diámetro real sea de .312 de pulgada.

Al pié del mismo están dadas las velocidades en metros por segundo para cada uno de los diferentes pesos. En el también se pueden ver los alcances efectivos medidos en metros. Estas cifras son de 264 metros para el proyectil de 125 grains (trazado en rojo), de 260 para la punta de 150 grains, representada por una línea de puntos en verde, y de 254 metros para la de 180 grains, que se observa en el mismo color pero con un trazado sólido.

Si, el alcance es mayor para el proyectil más liviano, pero la diferencia es de sólo diez metros con el más pesado, o un 4% más sí así lo quiere, cifra absolutamente despreciable a los fines prácticos.

Ahora por favor déle una mirada detenida al cuadro siguiente donde se comparan velocidades, y lo que es más importante, cifras de energía terminal medida en Joules, de la cual depende la penetración, factor por demás importante al momento de hablar de perforar pieles gruesas, romper huesos duros y penetrar recias masas musculares de un animal rebosante de adrenalina y malhumorado.

Peso proyectil___ Velocidad en metros___ Energía en Joules

** 125 grains___ 694 m/s___ 1951**

** 150 grains + 20%___ 684 m/s, - 2 %___ 2.274, + 16 %**

** 180 grains +44%___ 650 m/s, - 6%___ 2.460 ,+ 26 %**

Pie de cuadro. Con el fin de reducir la cantidad de variables a considerar, los proyectiles comparados son de un mismo fabricante y presentan igual configuración externa, ya que la misma tiene incidencia sobre las velocidades alcanzadas y la resistencia al viento. El tipo de pólvora empelada para el ejercicio es también de la misma marca y tipo. Los cañones son todos de 24 pulgadas.

Resumiendo. Cuanto mayor sea el peso del proyectil, menor será su alcance, pero esa diferencia es porcentualmente tan pequeña que sólo tiene un valor en los cálculos, ya que como veremos, en la vida real es difícilmente apreciable.

Sí se comparan entre sí las velocidades de las puntas de 125 y 180 grains se puede observar que la diferencia entre ambas es de sólo el 6% a favor de la más liviana, pero que el incremento de energía, que es de un sólido 26%, favorece a la más pesada, y entre lograr un 6% más de velocidad y un 26% más de energía, la elección siempre recaerá sobre la última de las dos alternativas, ya que un despreciable 6% extra de premura en alcanzar la meta solamente nos otorgará unos aún más despreciables 10 metros de ventaja en alcance efectivo.

Y esto último explica la referencia que hiciera al comienzo del artículo sobre los cartuchos del tipo Mágnum, en la cual mencionaba que los mismos siempre deben de ser empleados con las puntas más pesadas para el calibre.

Suponga que posee un .30-06 Springfield que emplea con puntas de 165 grains, pero decide que desea aún más alcance y potencia que la del mismo, aunque sin cambiar el calibre de los proyectiles, ya que las puntas del “30” presentan una de las mejores relaciones aerodinámicas para los pesos más comúnmente empleados.

La solución obvia es comprar un arma recamarada para alguno de los cartuchos de ese calibre, pero de tipo Mágnum, como por ejemplo un clásico .300 WM. Hasta aquí todo bien, pero el error viene después, ya que basados en la profundamente arraigada creencia que las puntas más livianas llegan más lejos y pegan más fuerte, cometemos la torpeza de emplearlo con puntas de igual peso a las que cargábamos en el viejo guerrero.

Gráfico II

En el segundo gráfico II, se realizan las comparaciones pertinentes entre ambos cartuchos, ambos cargados con puntas de 165 grains y posteriormente se añade una prueba del .300 con puntas de 180 grains. Nótese que la línea de trazo rojo, correspondiente a la última punta mencionada, directamente se superpone al trazo de la punta de 165 grains del .300 WM, ¡y que ambas solamente presentan una ventaja sobre la del .30-06 de siete (7) míseros metros en alcance!

Por último, observe el cuadro comparativo de valores de energía terminal a los 250 metros entre los tres ejemplos dados, prestando particular atención a los incrementos porcentuales de energía indicados entre paréntesis.

Cartucho___ Peso___ Velocidad___ Energía @ 250 metros.

** .30-06 Sprg.165 grains 889___ 2.636 Joules**

** .300 WM ___ 165 grains___ 963___ 3.140 Joules (+ 19%)**

** .300 WM ___ 180 grains___ 928___ 3.468 Joules (+31%)**

Creo que los comentarios huelgan. Antes de partir de caza, ya sea en batida, rececho o de espera, recuerde que sí desea obtener mejores resultados, lo que cuenta es el peso de su proyectil, eso sí, lanzado a la mayor velocidad que sea posible. Una elección de la cual no se arrepentirá.

 

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