Web 2.0Homepage → COMO CONSTRUIR UN REFUGIO EN 20´

refugio - apostadero - gps - hipotermia - agujas de pino, -  

COMO CONSTRUIR UN REFUGIO EN 20´

Suscripción al boletín






Consejo especial:

 


Refugio y apostadero en 20 minutos.

“En situaciones fuera de lo común, la búsqueda de refugio suele no ser un problema serio, ya que en cualquier tipo de terreno que nos encontremos existen materiales aptos para su construcción. Incluso la nieve es uno de ellos, amén de rocas, barro, paja, grandes hojas y ramas. Desde el punto de vista del abrigo contra el frío, resulta más problemática la recolección de material de combustión que el necesario para construir el reparo”

En la medida en que volvemos a incursionar en las formas de caza de nuestros ancestros, particularmente en modalidades típicas de los cazadores solitarios, como el acecho y el rececho, vamos dándonos cuenta de las dificultades que enfrentaban aquellos hombres en sus salidas diarias en pos del sustento.

Para ellos esas incursiones eran una cuestión de vida o muerte, mientras que para nosotros solamente representa la forma en que hemos escogido emplear nuestro tiempo de ocio. Esto significa que sobre nuestros hombros no se ejerce la presión impuesta por la necesidad imperiosa de salir a conseguir el sustento diario, por lo tanto, salir de caza, o no hacerlo, particularmente sí ello implica un sacrificio, no es crucial para nosotros.

Al no estar presente la motivación acuciante del hambre, factores como el miedo a extraviarnos o a perder la comodidad del hogar, entre otros, empujan la balanza de la decisión hacia aquella que represente el menor gasto posible de energía, siendo estos los motivos por los cuales terminamos quedándonos en casa, frente al televisor y con un pizza pedida por teléfono. Una verdadera vida chatarra.

Sí son esos dos temores los máximos impedimentos que se nos oponen, la pregunta es, ¿cómo vencerlos?

Al primero de ellos, el miedo a lo desconocido, uno se sobrepone aprendiendo a navegar sin extraviarse en cualquier terreno (sin necesidad de un GPS) Una vez logrado esto aprender a rastrear y ubicar a las presas se convierte en un juego apasionante, quizás en la mejor parte de la caza.

En cuanto a obtener la paz mental que significa poder contar con reparo, calor y confort, eso es también algo que puede ser aprendido, de la misma manera que se aprende cualquier otra cosa sencilla. Para construir un refugio precario basta con poseer una sola neurona en funciones, y ni siquiera es necesario que ésta trabaje de continuo. Con que lo haga día por medio es suficiente. Pero hay que saber como ese refugio, por que es ese mísero conocimiento el que nos brindará la paz espiritual y las agallas para seguir adelante.

Es precisamente en ese momento, cuando uno puede navegar a solas o construir su propio albergue, en que nos quitamos de encima las inhibiciones y temores que emanan del temor a perdernos o sufrir las inclemencias del tiempo. Recién ese día estaremos preparados para salir a cazar a solas, lo cual representa el sueño de más de uno.

Ahora que hemos comprendido que el principal obstáculo a nuestras salidas en solitario son nuestros temores, justificados o no, es hora de ver superamos esos temores. Pero, para entrar en el tema de supervivencia es una buena idea resaltar primero algunos conceptos básicos de éste arte.

El primero de ellos es acostumbrarse a resolver de antemano los problemas que sabemos deberemos afrontar.

En nuestro caso, una salida de caza con intenciones de pernoctar al descubierto, los mismos son solo dos.

Se puede morir por hipotermia en cuestión de minutos, dependiendo ello del grado de exposición al frío. La sed nos mata en tres días, mientras que el hambre puede ser soportada hasta por un mes, dependiendo de las reservas de grasa del individuo, la temperatura ambiente y el gasto calórico realizado.

Por lo tanto nuestra primera tarea será la de buscar refugio y hacer fuego. Se supone que algo de comida traemos en el morral, o no habríamos planeado que la salida se extendiese más allá de unas pocas horas. No estamos hablando aquí de situaciones límites, si no de una supervivencia planeada de antemano.

Asumiendo que hemos salido de cacería con una hoja de ruta tentativa, y por ende equipados para la contingencia, iniciar el fuego no será un problema, ya que contaremos con elementos adecuados para ello. Pero recolectar material para hacer el fuego es otra historia, que puede resultar sencilla o muy ardua, dependiendo de lo que nos ofrezca la zona.

Por lo tanto nos centraremos primero en la construcción del refugio, y una vez asegurada esa defensa mínima nos preocuparemos por encender el fuego.


Imagine lo siguiente. Terreno montañoso, bosques de coníferas, agua y leña en cantidades discretas, temperaturas bajas a frías, particularmente por la noche. En estas circunstancias, sí trae algo de comida consigo su único problema será pasar la noche seco, caliente y sobre un buen colchón. Esto último, poder descansar sobre algo mullido, constituye el segundo inconveniente a resolver.

Siempre que pueda comience a armar su refugio y a preparase para pasar la noche unas dos horas antes de la caída del sol. Con buena luz, y temperaturas aún altas, todo es más fácil de llevar adelante, incluyendo la búsqueda de materiales de construcción adecuados y de leña. Esto puede que le quite tiempo de su cacería, pero pase una mala noche y al otro día no perderá dos horas; simplemente dejará de cazar.

Lo secuencia lógica nos indica que primero a llevar a cabo es buscar un terreno adecuado para su hogar. Lo ideal es montarlo dentro de un bosque, en particular de coníferas. ¿Por qué recomiendo estas plantas y no otras?

Por comenzar, en el invierno y dentro de un bosque de pinos la temperatura ambiente puede ser de hasta 10 grados más alta que fuera del mismo, y 10 grados es una diferencia importante.

Por ser plantas de hojas perennes, los pinos dificultan mucho el paso de la nieve (y algo menos del agua) hacia la tierra, y debajo de ellos se forma un refugio ideal, bastante seco, hecho importante para nuestras necesidades.

Debido al espeso manto de hojas secas que se acumula sobre la tierra, o que nos separa de la humedad de la misma, el suelo siempre está seco y acolchado. Además, esas mismas hojas muertas, llamadas agujas de pino, son las que emplearemos para hacer un cómodo colchón, comenzar un fuego o agregar una segunda capa aislante al techo de nuestro refugio (ver fotografía)

Dentro de un bosque de estas características, armar un reparo no requiere de herramientas, y con las manos basta. Unas pocas ramas, preferentemente secas para el armazón o esqueleto y verdes para el techo, y una buena cantidad de hojas recogidas del piso es todo lo que necesitamos. Sin embargo en mi caso, como siempre en cada salida llevo conmigo una serie de elementos de supervivencia, entre ellos una herramienta multiuso y un pequeño trozo de alambre fino, de no más de tres metros de longitud, las cosas se me hacen mucho más fáciles y rápidas, sin por ello incrementar ostensiblemente el peso a transportar.

Las funciones de una herramienta de uso múltiple no necesitan ser descriptas. Todos las conocemos o podemos intuirlas, particularmente en situaciones apremiantes. Sin embargo vale la pena mencionar los usos principales que doy al alambre.

El más frecuente de ellos consiste en permitirme maniatar los miembros de mi presa alrededor de un palo largo. Sí bien lo ideal es transportar a los animales colgados de una vara entre dos personas, también se puede hacer lo mismo a solas. Se apoya un extremo de la vara sobre un hombro, mientras el otro queda en tierra. La presa queda colgando entre ambos extremos, siempre y cuando las extremidades estén bien atadas al palo y no permitamos que el animal se deslice hacia tierra. Es más fácil mover un peso muerto de ésta manera que cargarlo sobre los hombros, ya que lo que se hace en éste caso es jalar y no cargar. (Insertar fotografía cazador con corzuela al hombro. Epígrafe: Esta forma de transporte es buena para obtener una fotografía, no así para caminar durante largos períodos)

El segundo uso que le doy a estos trozos de alambre es el que hoy nos atañe. Con el mismo, y contando con dos puntos de sujeción, puedo armar en menos de un minuto el esqueleto de mi refugio. Luego y con la ayuda de ramas pequeñas puedo armar el resto rápidamente.

La técnica consiste en buscar dos árboles separados entre sí por aproximadamente dos metros de distancia, y luego atar el alambre paralelo al piso y a un metro y medio de altura, uniéndolos. Es sobre ese travesaño de alambre que apoyaremos las ramas de nuestro techo, las cuales posteriormente serán recubiertas con múltiples capas de hojas secas hasta asegurar la impermeabilidad al agua, viento y el frío (foto del esqueleto del refugio)

Por debajo de ésta estructura se arma un colchón con las mismas hojas, previa inspección y remoción de objetos molestos del lugar donde intentaremos descansar. Es más, si decidió no llevar consigo una bolsa de dormir para aligerar la marcha, hasta puede taparse con esas mismas hojas secas. Comprobará que realmente brindan un buen abrigo (insertar croquis).

Antes de armar el refugio es necesario determinar dos cosas.

La primera de ella está relacionada con la altura del terreno con respecto al agua, en caso de que hayamos decidido pernoctar cerca de un arroyo o río. Recuerde que en la montaña, al final del verano o comienzo del otoño, que es cuando comienza la época de caza, las crecidas repentinas suelen ser frecuentes. No se arriesgue; busque un lugar alto y seco.

El otro aspecto a contemplar es el de la dirección del viento. El refugio debe de armarse de tal forma en que el mismo no sople de lleno sobre el lado abierto de la construcción, o que nos entre por sus extremos (en caso de que estos no se encuentren cerrados), o de lo contrario el refugio se convertirá en un túnel de viento, con la consiguiente pérdida de calor.

Además de esto, sí tiene intenciones de armar un fogón lo mejor es hacerlo frente a su morada (del lado abierto), de manera tal que el techo a sus espaldas sirva para protegerlo del viento, haciéndolo más controlable.

Algo más. Éste tipo de refugio, además de dar reparo, cumple para el cazador de aguardo dos funciones más; protección visual (apostadero) y olfativa.

Al construir una estructura como la descripta, empleando elementos del lugar, el resguardo visual resulta muy natural, confundiéndose muy bien con el entorno. Esto hace que los animales difícilmente puedan descubrirnos empleando su visión.

Por otro lado, al manipular ramas con hojas verdes nos impregnamos accidentalmente con la resina del árbol, la cual en el caso de los pinos posee un fuerte aroma que sirve para enmascarar nuestro olor, otorgándonos un camuflaje olfativo extra que resulta bienvenido. Obvio que sí empleará su refugio como lugar de espera, no se le ocurra hacer un fogón frente al mismo. No hay nada que aleje más a las presas que el olor a humo.

Mire, lo importante de todo esto no es el que le haya explicado como armar un refugio y/o apostadero con unas míseras ramas. Estoy seguro que bajo esas condiciones UD hubiese llegado a la misma conclusión y en menos tiempo de lo que le ha llevado leer estas líneas.

Lo verdaderamente importante de esto es haberle demostrado que puede sobrevivir sin grandes problemas, y hasta confortablemente.

Una vez adquirida esa confianza para resolver satisfactoriamente estos problemas, nuestra predisposición a pasar una noche afuera aumentará, y con ello nuestras posibilidades de obtener nuestro cometido cada vez que hacemos una salida de caza.

Sin embargo antes de largarnos a la aventura es necesario adquirir otra habilidad; la de navegar a solas. Créame, hacerlo es tan sencillo como aprender a armar un refugio, tema que por su extensión trataremos el mes entrante. Mientras tanto, busque un pinar y practique lo dicho. Es la mejor forma de aumentar la confianza en sus habilidades.








 

Tienes amigos o seguidores en twitter?

Desde aquí mismo puedes contarles sobre esta página!





oprima Ctrl-D para marcar este tópico en favoritos

press Ctrl-D to bookmark this topic



this page contains information about bunker, refuge
translate this page to ENGLISH

El artículo desarrolla la técnica de construcción de refugios precarios empleados durante la cacería de rececho.  

© Copyright 1999-2008 idoneos.com | Política de Privacidad